Planes de ahorro a largo plazo

También llamados PALP o Plan de Ahorro 5


Estos productos de ahorro-previsión tienen garantizado al menos el 85% de la inversión. Además, si se mantiene durante 5 años, se puede conseguir una exención fiscal para las aportaciones que no superen los 5.000 € anuales, aunque el dinero se puede recuperar a partir del primer año en caso de necesidad.

La condición para la ventaja fiscal es que no se realice rescate alguno durante ese período (5 años).

Existen dos tipos:

  • Seguros Individuales de Vida/Ahorro a Largo Plazo (SIALP), comercializados por Aseguradoras

  • Cuentas Individuales de Ahorro a Largo Plazo (CIALP), comercializados por Bancos

Seguros Individuales de Vida/Ahorro a Largo Plazo (SIALP)

Los SIALP tuvieron su origen en la reforma fiscal de 2014, al igual que los CIALP. Más conocidos como Plan de Ahorro 5, se trata de productos enfocados a ahorradores conservadores con beneficios fiscales si mantienes la inversión durante 5 años.

Como su propio nombre indica, se trata de un seguro de vida-ahorro que se caracteriza por garantizar parte del dinero que se puede ir invirtiendo regularmente (lo que puede limitar al final el rendimiento) y ofrecer ventajas fiscales.

Los SIALP son un producto asegurador que comercializan las aseguradoras. Las entidades bancarias disponen de su propio producto, las CIAPL o Cuentas Individuales de Ahorro a Largo Plazo.

Lo que las diferencia es que las primeras son un seguro de vida-ahorro y las segundas cuentas corrientes al uso. Esto se traduce en que con el SIALP cobrarás una pequeña indemnización en caso de fallecimiento.

Un SIALP opera de forma similar a un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático). Como usuario puedes realizar aportaciones al año, aunque existen un límite 5.000 € por ejercicio. Ese capital se irá revalorizando en función del interés pactado o la marcha del SIALP y al cabo de 5 años podrás recuperar el dinero más los intereses, que estarán exentos de tributación.

Si optas por rescatar el dinero antes tributarán como rendimiento de capital mobiliario en la renta y te aplicarán una retención del 19%. Y es que la ventaja fiscal de los SIALP sólo es válida en caso de mantener la inversión durante un lustro.

El interés que ofrecen estos productos no es un interés TAE sino un interés técnico garantizado, que es más propia del sector asegurador. Este interés puede ser fijo o variable y no se calcula sobre las aportaciones sino sobre lo que queda tras restar gastos administrativos, de comercialización, impuestos, recargos legales y, sobre todo, la prima del seguro.

En este punto existen dos formas de trabajar con estos productos. Hay entidades que garantizan el 100% del capital ofreciendo un interés técnico fijo (más bajo) y quienes garantizan el 85% (mínimo legal que deben garantizar) y ofrecen un interés técnico variable donde la rentabilidad puede ser mayor dependiendo de tu perfil de inversor.

Las ventajas de este seguro de ahorro a largo plazo son las siguientes:

  • No pagas impuestos por tu inversión (siempre que la conserves hasta 5 años).

  • El 85% del capital está asegurado a vencimiento, por lo que la posibilidad de pérdidas se limita al 15% del capital. De nuevo, este capital sólo está asegurado si se mantiene la inversión durante 5 años.

  • Incluye una cobertura por fallecimiento.

Por contra las desventajas son:

  • El plazo de la inversión es de 5 años si quieres disfrutar de la fiscalidad positiva del SIALP.

  • Los beneficios fiscales sólo se aplicarán a los primeros 5.000 euros invertidos. El exceso tributará como rendimiento de capital mobiliario.

  • No permite el rescate parcial de la inversión. Hay que retirar todo el dinero aportado.

  • Sólo se puede contratar un SIALP o CIALP de forma simultánea.

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La rentabilidad de estos productos está en línea con su seguridad.

El porcentaje concreto puede cambiar, pero la rentabilidad fija que ofrecen se mueve entre el 0,05 y el 0,5% (recuerda que deberías pedirle a tu dinero que crezca por lo menos al nivel de la inflación).

En otras palabras, estás ‘hipotecando’ hasta 5.000 € de ahorro durante cinco años para conseguir unos intereses de 377,5 € y ahorrar 71,7 € en impuestos (un 19%, que es lo que pagarías como renta del ahorro).

Salvo casos muy concretos, la rentabilidad que ofrecen este tipo de productos es tan limitada que apenas cubre el efecto de la inflación. Esto también se traduce en un pírrico beneficio fiscal, que se supone que es la principal ventaja de los SIALP y CIALP.

Hoy en día un Plan de Ahorro 5 puede interesar a quienes quieran contar con una póliza de vida que además genere rentabilidad, aunque para eso hay otros seguros de ahorro mejores para invertir y otras alternativas dentro del sector asegurador.