Mitos y realidades de los Planes de Pensiones

La sostenibilidad del sistema de bienestar de pensiones públicas es un hecho que preocupa a todos.


En tan solo ocho años, el Fondo de la Seguridad Social (hucha de las pensiones) ha pasado de tener 67.000 millones de euros en 2010 a 5.000 millones a finales de 2018.

Para hacer frente a estas preocupantes cifras, los expertos animan a sus clientes a contratar un Plan de Pensiones privado.

Básicamente, es un plan ‘B’ basado en un producto que ayude a complementar lo que nos pueda dar el dinero público.

Sin embargo, los planes de pensiones no consiguen ‘conquistar’ a los inversores. Pero, ¿por qué?

Rentabilidad

Mito: Los planes de pensiones no son rentables. La mayoría de las entidades financieras ofrecen sus propios productos que, suelen estar dentro de los más populares pero que, sin embargo, no obtienen una rentabilidad llamativa.

Realidad: De los 191 planes que se comercializan dentro de la renta variable mixta, 47 están en el primer cuartil con rentabilidades superiores a la media, según Inverco.

Solo para unos pocos

Mito: Los planes de pensiones son solo para ricos. Esta creencia está arraigada al hecho de que para hacer frente a los gastos fijos, es recomendable realizar una inversión periódica al plan.

Realidad: Son productos que están al alcance de todos, ya que, algunos tienen una participación mínima de 10 euros.

No tengo el dinero disponible

Mito: No puedo tener acceso a mis ahorros cuando lo necesite.

Realidad: Gracias a las últimas modificaciones, ya es posible rescatar el plan de pensiones a los 10 años y como antes de la reforma, cuando sea necesario en casos de paro de larga duración, enfermedad, etc.

¿Y si mi banco quiebra?

Mito: Si la entidad en la que tengo depositado mi plan de pensiones quiebra, pierdo todos mis ahorros.

Realidad: En ese caso, tampoco hay que preocuparse por lo invertido, ya que los ahorros están custodiados por una entidad independiente al banco y por tanto, garantizados.

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Por tanto, la clave está en saber elegir bien dónde depositas tus ahorros y, sobre todo, conocer bien cuál es tu perfil inversor en función del riesgo que estés dispuesto a asumir.

Contratar un plan de pensiones desde la juventud, para complementar la pensión pública en el momento de la jubilación, también es una buena recomendación, el tiempo obra milagros.

Cada cual debe valorar bien su situación económica actual, su edad, su perfil inversor, el riesgo que está dispuesto a asumir y actuar en consecuencia, contratando un plan de pensiones u otro producto que le permita disfrutar de un digno retiro.