¿Qué puedes hacer?

Algunas medidas sencillas que puedes adoptar


  • Intenta crear un hábito de ahorro mensual de una forma cómoda y realista, ajustada a tu situación actual (edad, trabajo, familia).

  • Pon tu dinero a trabajar.

  • Evita en la medida de lo posible las comisiones de la industria bancaria tradicional, que no lo olvides ¡no son tus amigos!.

  • Invertir (que no especular) es mucho más sencillo de lo que el oligopolio bancario quiere hacernos creer.

  • Si la gestión de las finanzas no es lo tuyo y no quieres complicarte la vida ni dedicarle mucho tiempo, invierte con sentido común siguiendo las pautas de la gestión pasiva o indexada.

  • Piensa en el largo plazo, deja trabajar al tiempo.

  • La inversión a largo plazo está marcada por una progresión aritmética: el ahorro mensual y tres geométricas: interés compuesto + incremento de dividendos – inflación.

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¡Y no te olvides! Las decisiones que tomes ahora condicionarán cómo vivirás cuando te jubiles.