Los enemigos del inversor

Existen cinco grandes rivales del pequeño inversor particular


El proceso de inversión requiere en primer lugar conocer las amenazas que se ciernen sobre el pequeño inversor particular, estas son las principales:

La inflación

Enemiga de cualquiera, inversor o no.

Entre 1.999 y 2017 la subida media anual de los precios (inflación) ha sido del 2,23 %, en la práctica cualquiera que necesite comprar algo que en 1.999 valía 10.000 euros, a finales de 2.017 necesitaría 15.500 euros. Un 35 % menos de poder adquisitivo.

Los impuestos

Otra de las principales amenazas del inversor particular en su lucha por alcanzar la rentabilidad. Pagar impuestos es obligatorio, pero si logramos retrasar el pago de los mismos, podremos sacarle el máximo partido al interés compuesto.

Lo mejor es realizar una inversión enfocada al largo plazo, intentando hacer efectivos los beneficios cuanto más tarde mejor.

También es recomendable que el inversor invierta en productos eficientes fiscalmente, como los fondos de inversión, que permiten el traspaso de beneficios de un fondo hacia otro sin tener que pasar por hacienda.

Los bancos

Suelen vender productos caros y poco rentables, no es bueno acudir a ellos para rentabilizar nuestros ahorros.

Los bancos viven de las comisiones que cobran a sus clientes, por tanto, siempre le van a ofrecer aquellos productos que mayor margen de beneficio les deje a ellos, no están pensando en la rentabilidad de los clientes, ¡no son tus amigos!

Además, la mayoría de los empleados no tienen los conocimientos ni las herramientas adecuadas ni la libertad para ofrecer otros productos.

La industria de gestión de fondos

Al igual que los bancos, la industria dedicada a la gestión de fondos de inversión no está para ayudarte. Si bien los fondos de inversión es una de las mejores herramientas al alcance del pequeño inversor, esto no significa que sean todos adecuados.

Es necesario ser prudente, especialmente con la gestión activa y sus comisiones, por no hablar de la gestión pasiva camuflada de activa para cobrar las máximas comisiones posibles con el mínimo esfuerzo, lo que afecta muy sensiblemente en la rentabilidad que obtiene e inversor.

Tampoco hay que olvidar que la mayor parte de los fondos de gestión activa no bate a sus índices de referencia.

Los intermediarios financieros

Los intermediarios financieros, conocidos como brokers, también viven de las diferentes comisiones, en todo momento van a intentar obtener beneficios a costa de tus inversiones.

Son necesarios, pero es importante saber escoger correctamente, además es imprescindible una férrea disciplina y no dejarse convencer por las campañas de marketing, regalos y recomendaciones bursátiles de todo tipo con las que periódicamente “bombardean” al pequeño inversor particular con la aviesa intención de que compre y/o venda para de esta forma ingresar más comisiones.

Otros enemigos

Existen otros muchos “enemigos” de más pequeño tamaño, pero no por eso de menor peligrosidad, que acechan en cualquier lugar y a todas horas, con la intención de asaltar la rentabilidad de tus inversiones.

Es necesario estar alerta para aumentar nuestras posibilidades de éxito.

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Una vez conocidos e identificados los “enemigos” llega la hora de invertir haciendo uso de una serie de herramientas que permitan hacerles frente con garantías de éxito, como por ejemplo la indexación, las aportaciones económicas periódicas y la inversión a largo plazo.

En esta “lucha” la paciencia, la constancia y la disciplina, juegan un papel clave en todo el proceso inversor.