La regla del 72

La regla del 72 es la mejor forma para conocer cuánto tiempo tardarás en duplicar tu ahorro


¿Qué rentabilidad necesito para alcanzar mis objetivos?

Esta es una de las dudas más repetidas por los inversores.

Existe una fórmula muy sencilla para averiguarlo, la regla del 72,  una sencilla fórmula matemática fácil de aplicar.

Qué es y cómo funciona la regla del 72

Esta regla sirve para averiguar el tiempo que vas a necesitar para duplicar una cantidad de dinero a un tipo de interés concreto y viceversa.

¿De dónde sale la regla del 72?

De un sencillo cálculo con ese número. Y es que con esa cifra y el rendimiento de la inversión puedes averiguar cuánto tardarás en doblar tu dinero.

La fórmula matemática de la regla del 72 es la siguiente:

tiempo = 72/rentabilidad

Esta fórmula también funciona a la inversa. Es decir, si quieres averiguar qué rentabilidad necesitas para doblar tus ahorros en un periodo de tiempo. En este caso se expresaría de la siguiente forma:

rentabilidad = 72/tiempo

En otras palabras, si sabes al retorno de la inversión puedes dar con el tiempo que necesitas y si conoces tu plazo de inversión puedes averiguar la rentabilidad que te hace falta.

Ejemplos de la regla del 72

Los siguientes ejemplos te ayudarán a entenderla mejor.

– Ejemplo 1. Una inversión conservadora a largo plazo de 50.000 euros con una rentabilidad del 2% tardaría 36 años en duplicarse.

– Ejemplo 2. Una inversión a largo plazo de 50.000 euros con una rentabilidad del 6%, más cercana a la media histórica del mercado sin comisiones, tardaría 12 años en convertirse en 100.000 euros.

Como puedes ver hay una gran diferencia y por eso es tan importante saber cómo invertir 50.000 euros o cualquier otra cantidad.

Para qué sirve la regla del 72

Más allá de su uso evidente, la regla del 72 es una buena herramienta para saber si tu objetivo de inversión es o no realista.

Con un cálculo muy sencillo puedes ver la relación real entre rentabilidad y horizonte de inversión y cómo opera el interés compuesto.

Y es que esta regla parte de la premisa de que reinvertirás las ganancias que obtengas año tras año.

En otras palabras, que aprovecha el interés compuesto para hacer crecer el dinero más rápido.

Como es lógico, esta regla también tiene sus limitaciones.

La primera es que no tiene en cuenta el efecto de la inflación, que hace que tus ahorros pierdan valor por el paso del tiempo.

Además, está pensada para inversiones con una única aportación de capital.

Si no cuentas con dinero de partida o vas a ir ahorrando todos los meses, esta fórmula no te serviría.

Esta es la teoría, pero para que sea posible tienes que tener claro tu plan de inversión y ejecutarlo hasta el final (habrá momentos de mercado en los que puedas sufrir fuertes pérdidas y tengas la tentación de deshacer el camino andado).

Photo by rawpixel on Unsplash

¿Quieres triplicar? Usa la regla del 115

La regla del 72 no es la única de esta naturaleza.

Si quieres saber cuánto tardarás en triplicar tus ahorros puedes usar la regla del 115.

Su funcionamiento es exactamente igual que la anterior pero cambiando el número 72 por el 115.

Para que lo entiendas mejor, recuperamos los ejemplos anteriores:

Ejemplo 1. Una inversión conservadora a largo plazo de 50.000 euros con una rentabilidad del 2% tardaría 57,5 años en multiplicarse por tres.

Ejemplo 2. Una inversión a largo plazo de 50.000 euros con una rentabilidad del 6%, más cercana a la media histórica del mercado sin comisiones, tardaría poco más de 19 años en convertirse en 150.000 euros.